Hace algunos días, en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) se recibía una demanda por parte de Aníbal Mario Morato, ex secretario general adjunto de Omar “Caballo” Suárez desde 1993, por 20 millones de pesos. En esa demanda, Morato reclamó ante la justicia una indemnización por “salarios caídos, supletorias de indemnizaciones, intereses, multas y daño moral“.

En ese marco, desde la intervención judicial recordaron que, así como Morato demandó al SOMU por una cifra millonaria, se recibieron muchas otras demandas, de otros ex dirigentes tales como: José Luis Clemente, Alejandro Georgi, Carlos Plotes, Jorge Antonio Suárez, Fernando Carreiras. En ese sentido, reconocieron que estos casos “exponen no sólo el conflicto de intereses que existe entre cada uno de ellos y el Sindicato, donde lo que manda y se privilegia es el interés individual de cada uno de ellos por sobre el objeto del SOMU, sino que además se pone en evidencia la gran contradicción que existe entre dirigentes ricos y/o los que demandan sumas millonarias, y afiliados empobrecidos y desprotegidos por sus ex-dirigentes”.

“Recordemos que el dinero que se reclama al SOMU, entre otros conceptos por “daño moral”, es dinero que pertenece y debería ser gozado por los afiliados. Lo paradójico, es que muchos de los que demandan al Sindicato pretenden gobernarlo, seguramente para asegurarse “el  cobro” de su ilegítimo y temerario reclamo” enfatizaron.

Finalmente destacaron “lo curioso, es que estos ex dirigentes que estuvieron tantos años al frente del Sindicato acompañando a Suárez, parece que nunca aprendieron  la diferencia entre un  delegado gremial y un empleado en relación de dependencia. Lo que queda en evidencia al final del día, en todo caso, es que lo que realmente les interesa, no es defender los intereses del sindicato, sino enriquecerse a expensas del SOMU”.