Queremos desear a los trabajadores y trabajadoras del transporte de todo el mundo un muy feliz Año Nuevo. Esperamos que hayan disfrutado de unas fiestas en paz y que este descanso haya brindado a nuestros miembros, personal y responsables la oportunidad de reagruparse, renovar sus compromisos y reunir fuerzas en conjunto para afrontar los desafíos de 2016.
02/01/2016
2015 fue un año de grandes éxitos para la ITF, a escala nacional, regional y mundial (para consultarlos, vean el repaso de 2015). No obstante, el entorno político y económico continúa virando hacia la derecha y sentando peligrosos precedentes en muchos países, en forma de leyes y actividades contrarias a los intereses de los trabajadores y trabajadoras.

La estructura del empleo del sector de los transportes ha cambiado y seguirá cambiando. A medida que avanzan la precariedad y la desregulación vemos como se enfrenta, cada vez más, a unos trabajadores contra otros. Los derechos sindicales son blanco de ataques en numerosos países y muchos trabajadores y trabajadoras y sus lugares de trabajo está soportando la discriminación y el hostigamiento por parte de un tipo de empleador dispuesto a obtener ventajas comerciales minando las normas laborales. A pesar de estos desafíos, comenzamos el Año Nuevo con más fuerza y más centrados que nunca con nuestras afiliadas nacionales y como movimiento mundial.

Parece increíble que ya transcurrieran 18 meses desde que nos encontramos en el Congreso de Sofía para fijar el rumbo de nuestras organización hasta 2018. Durante la semana que nos reunimos en Bulgaria tuvimos la oportunidad de consolidar nuestras ideas y estructurar nuestras prioridades en torno a cuatro palancas que conforman el marco que nos permitirá abordar las cuestiones de las que pende el futuro del movimiento sindical.

La primera de las palancas que nos permitirán impulsarnos consiste en consolidar la influencia de los sindicatos en las plataformas y corredores de transporte. Sabemos que el comercio mundial depende de puntos críticos, estratégicos, y lo que sucede en ellos tiene enormes repercusiones sobre la totalidad de las cadenas de suministro. Nuestro objetivo consiste en aprovechar el poder de nuestros miembros en dichos puntos estratégicos y aumentar la afiliación sindical en ellos—ya se trate de plataformas logísticas de transporte, puertos o aeropuertos—. Esto propiciará cambios positivos que beneficiarán a los trabajadores y trabajadoras de estos lugares, y a toda la familia ITF al completo.

La cuestión de las cadenas mundiales de suministro será incluida por primera vez entre los puntos del orden del día de la Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, que tendrá lugar en junio de este año, bajo el nombre de “El trabajo decente en las cadenas mundiales de suministro”. Debemos asegurarnos de que la voz de los trabajadores y trabajadoras del transporte se escucha alto y claro durante estas deliberaciones, que podrían influir a largo plazo sobre las condiciones laborales de nuestro sector. Las delegaciones nacionales que estarán presentes en dicha conferencia incluyen representantes sindicales. Por ello instamos a los y las dirigentes de los sindicatos de la ITF a averiguar cómo pueden incluir a un miembro de su sindicato en su delegación nacional, para que los trabajadores y trabajadoras del transporte tengan la mejor representación posible.

La segunda de las cuatro palancas que nos impulsarán hacia adelante consiste en desarrollar nuestra capacidad de influir en las compañías dominantes de la industria; así lograremos involucrarnos en el establecimiento de las normas que rigen el sector de los transportes. Hay un puñado de gigantes multinacionales que no deja de crecer y tienen poder para influir masivamente en la vida de millones de trabajadores y trabajadoras. Es preciso que se sienta la influencia de los sindicatos representantes de la mano de obra cuando dichas multinacionales toman decisiones que afectan tantísimo a la mano de obra, sus familias y la sociedad.

Además, en 2016 continuaremos nuestra colaboración con otras federaciones sindicales mundiales para expandir el poder de los trabajadores y trabajadoras más allá de las fronteras sectoriales. No podemos permitirnos ignorar los lazos que unen al personal de los transportes con los de industrias conexas.

La tercera de nuestras palancas de poder será movilizar miembros masivamente. Esta palanca reviste cada vez más importancia porque volvemos a enfrentamos en todo el planeta a un entorno hostil hacia la mano de obra y la justicia social. Somos la única organización democrática multitudinaria a escala mundial y esto nos da un poder singular que tenemos la responsabilidad de maximizar. Activar miembros masivamente quiere decir aprovechar este poder extraordinario y ser capaces de sacar provecho a la base de nuestro poder en la medida de lo necesario.

Continuaremos forjando alianzas poderosas con grupos de la sociedad civil en torno a cuestiones clave para los trabajadores, las trabajadoras y las comunidades; seguridad, sustentabilidad, infraestructuras y servicios públicos.

Finalmente, en 2016 continuaremos investigando y procediendo a una planificación estratégica que nos capacite para hacer un seguimiento de los cambios geográficos y las pruebas futuras para nuestro movimiento. Esta es la última de las cuatro palancas identificadas en nuestro Congreso. El entorno mundial está cambiando de rumbo debido a mega economías como China, India y Rusia. Desarrollaremos nuestros programas de promoción sindical dirigidos a países de alto crecimiento, como reconocimiento de la necesidad de adaptarnos a los cambios.

Las cuatro palancas y, consecuentemente, los proyectos prioritarios que encabezará la ITF pretenden reequilibrar la balanza de poder a favor de la gente trabajadora, de a pie, que confía en nosotros por ser una organización colaborativa y transparente que porque ponemos en el centro de todo lo que hacemos la justicia social.

2016 vendrá lleno de desafíos pero también de oportunidades. Continuaremos creciendo, desarrollándonos y consiguiendo éxitos para los trabajadores y trabajadoras, sus familias y las comunidades, porque ese es nuestro trabajo conjunto.

Esperamos continuar colaborando con ustedes este año, en nombre de los miles de millones de mujeres y hombres trabajadores que dependen de nuestro gran movimiento sindical y de nuestras campañas para que prevalezca la justicia social y económica, unos empleos seguros y estables, un mundo funcional y sustentable medioambientalmente, empresas transparentes, compromiso político, democracia y, lo más importante, una paz duradera para toda la humanidad, independientemente de su religión, raza, edad o género.

¡Viva la ITF! Larga vida a la ITF y a todo lo que defendemos y luchamos por alcanzar.

En solidaridad,
Paddy Crumlin, Presidente de la ITF y
Steve Cotton, Secretario General de la ITF