La publicación coincide con la inauguración este año de dieciséis salas del primer piso del museo ubicado en avenida del Libertador 1473 correspondientes al arte argentino e internacional del siglo XX, donde destaca un espacio dedicado al maestro Antonio Berni y más de 200 metros, en el segundo piso, para las producciones de creadores contemporáneos, donadas y adquiridas recientemente.

Así, la guía realiza un repaso por la obra de más de 250 artistas y pintores de todos los tiempos, desde “El árbol de la vida”, una pieza de la Cultura Chancay, del período Intermedio Tardío (900-1476 d.C.) hasta una instalación de Graciela Sacco de la serie “Cuerpo a Cuerpo”, fechada entre 1996 y 2011.

La guía ofrece primero un breve repaso por la historia de la fundación del museo de 120 años de historia, creado en 1985, que en 1933 se estableció en su sede actual, las sucesivas donaciones -como las de Mercedes y Antonio Santamarina- y adquisiciones, la primera dirección de Eduardo Schiaffino, la gestión de Jorge Romero Brest, entre otros capítulos de su historia.

Algunas fotos de archivo, en blanco y negro o sepia, acompañan esta introducción histórica, como el momento exacto en que la impresionante obra “Manifestación” de Antonio Berni ingresa al museo, la instantánea es justo en la explanada, mientras dos hombres la trasladan, en 1984, para la primera retrospectiva del artista rosarino, a tres años de su muerte, una exposición que caló hondo en varias generaciones.

“Suele creerse que las grandes obras de arte europeo de la colección corresponden a la etapa fundacional. Sin embargo, en su mayoría se trata de incorporaciones recientes”, se lee en los textos a cargo del equipo de investigación y de los curadores del MNBA.

Cuando Guillermo Whitelow asumió la dirección del museo, fue la época que se sumó la extraordinaria donación de los descendientes del coleccionista Alfredo Hirsch: “numerosas piezas de grandes maestros, principalmente pinturas de las escuelas flamenca y holandesa de los siglos XVI y XVIII.

La gestión de Jorge Glusberg en los 90 estableció la entrada gratuita y convocó a Sara Facio para armar una colección de fotografía, que la guía señala como sus principales aciertos, en contraposición a “un juicio demasiado personalista y arbitrario en toda su gestión”.

Por último, un breve repaso recuerda la renovación de las salas permanentes en 2005, con guión de María José Herrera, quien sumó al arte precolombino andino, exposiciones memorables como “Primeros modernos en Buenos Aires 1876-1896”, con curaduría de Laura Malosetti Costa, la dirección por concurso de Guillermo Alonso y la inauguración de la sala dedicada a la colección Guerrico.

Finalmente, en el apartado de obras, el lector se encontrará con algunas piezas clave, deslumbrantes y asociadas de manera automática a sus salas como “Jesús en el huerto de los olivos” de El Greco (1600-1607), “Retrato de Manuelita de Rosas” de Prilidiano Pueyrredón (1851) o “El beso” de Auguste Rodin (1908) donada por el propio escultor francés al museo.

“El beso muestra el instante en que Paolo y Francesca, los amantes de la Divina Comedia de Dante Alighieri se entregan al amor prohibido”, aunque luego Rodin optó por presentar a los protagonistas desnudos y despojarlos de cualquier identidad. El calco fue realizado especialmente por Rodin para obsequiarlo al MNBA.

Los historias que se esconden en “La ninfa sorprendida” del pintor francés Edouard Manet, “Le Moulin de la Galette” del holandés Vincent van Gogh, “Mujer del mar” de Paul Gauguin (pintado en la Polinesia), “El despertar de la criada” de Eduardo Sívori, “La hora del almuerzo” de Pio Collivadino son reveladas en estas páginas.

Por citar algunos ejemplos, el particular interés de Modigliani por las máscaras africanas que luego aplicó en sus alargadas figuras, o que Angel Della Valle nunca pudo vender su pintura “La vuelta del malón” que permaneció en su taller hasta su muerte o que Ernesto de la Cárcova estaba en Roma cuando comenzó a delinear los primeros trazos de “Sin pan y sin trabajo” son detalles que van tejiendo el entramado de obras fundamentales del patrimonio, grabadas en la memoria de sus visitantes.

Alejandro Xul Solar, Emilio Pettoruti, Diego Rivera, Joaquín Torres García, Alfredo Guttero, Marc Chagall, Pablo Picasso, Alfredo Gramajo Gutiérrez, Guillermo Facio Hebequer, Benito Quinquela Martin, Fortunato Lacámera, Raúl Soldi, Lino Enea Spilimbergo, Raquel Forner, Antonio Berni y Grete Stern también engrosan, entre muchos otros, la lista de artistas presentes en esta flamante guía publicada por la Asociación Amigos del MNBA.

Fuente: Télam