Nacido en Mineápolis y residente en Nueva York, James dice que sus primeros recuerdos se remontan a Lady Day, cuando junto a su abuela escuchaba los discos de Billie y se pensaba que le cantaba a él.

Con un aproach muy personal y una entonación propia, James junto a un explosivo trío de grandes figuras como Jason Moran en piano, John Patitucci en contrabajo y Eric Harland en batería, repasa temas como “Good Morning Heartache”, “Body and Soul”, “Tenderly” y “Strange Fruit”, entre otras joyas que distinguieron el canto de Billie.

Al hablar sobre este trabajo, que publicó a través de la etiqueta Blue Note y que tiene edición argentina, James cuenta que en esta grabación “fue tan importante lograr un tono propio como honrar la memoria y el espíritu de Billie”.

“Ella no querría una copia y Dios sabe que nosotros no queríamos hacer otro álbum de ‘covers’; afortunadamente para mí­, Billie ha sido una influencia durante toda mi vida y una mentora musical y social. Así­ que me metí­ de lleno en su catálogo y realmente elegí las canciones que más me hablan y me llegan de su repertorio de una manera muy profunda y personal.

James se presentará en el país, en medio de una gira que lo llevará también a Santiago de Chile, Río de Janeiro y San Pablo, junto al pianista argentino residente en Nueva York Leo Genovese, Solomon Dorsey en bajo y contrabajo y Nate Smith en la baterí­a.

Al referirse a Billie, James dice: “Hay pocos cantantes que pueden mantenerse con los grandes de su época: Lester Young, Ben Webster, Oscar Peterson, Roy Eldridge, y ella no sólo se mantuvo sino que trajo su propia y tremenda influencia, en cada sesión de grabación”.

“¡Su fraseo y desempeño melódico es único y maravilloso! -destaca admirativamente James-. Todos han aprendido de ella o le han robado, desde Frank Sinatra a Ella Fitzgerald, hasta los artistas de hoy en dí­a”.

“Billie -continúa- le daba un significado a cada palabra que ella cantaba y trataba de que vos también la sintieras de la misma manera. Lograba una verdadera conexión a través de la música.

James dice que durante la grabación del disco fue fundamental la banda y que los músicos del trío (Moran-Patitucci-Harland) “son de los mejores que hay en el mundo”.

“Así­ que trabajando con ellos descubrí­ muchas nuevas facetas y aperturas en la música.Y por supuesto -agrega- tener a un productor como Don Was (productor de discos de Rolling Stones, Iggy Pop, Bob Dylan, Roy Orbison y George Michael, entre muchos otros) ayudó un montón. El mantuvo la onda y todos estábamos relajados y enfocados, las mejores condiciones para poder hacer música”.

Si uno pide que defina a Billie Holliday, James usa estos términos: “radical, feminista, humanista, líder de los derechos civiles, música suprema y la cantante de jazz más grande de todos los tiempos”.

En cuanto a su trabajo personal, con seis discos editados desde su debut con “The Dreamer” (2008), pasando por “For All We Know (2010) y “No Beginning No End” (2013), que lo posicionó como una de las máximas voces de la actualidad del jazz y donde mixtura acentos de soul, hip hop y funk, James dice que “el jazz te da una tremenda base que te sirve para los diferentes estilos musicales”.

“Cuando ves a Quincy Jones trabajar con Michael Jackson, a Willie Mitchell trabajar con Al Green, u hoy en día a Terrence Martin produciendo a Kendrick Lamar, hay un montón de influencia del jazz ahí­. El jazz puede llevarte a abrir la armoní­a, la estructura y a una actitud certera de ‘¿por qué no?’ que puede ser muy refrescante. Trato de no pensar en un género cuando compongo. Solo quiero hacer una buena canción”, contesta.

 

Fuente: Télam